martes, 27 de octubre de 2015

CONFESIONES



Esa mañana amaneció nublada. Y yo me levanté con una angustia que casi no podía con ella. Respiré profundamente tratando de deshacer el nudo que crecía en mi estómago. Desayuné con desgana y a la media hora salí de casa. Necesitaba contarle esto a alguien, o acabaría explotando.
Cuando llegué a casa de mi amiga llamé al telefonillo y cuando le conté mis inquietudes no tardó ni cinco minutos en bajar. Al ver mi cara hizo una mueca y suspiró.
-A ver, ¿Que te pasa?-me preguntó.
Yo repasé en mi mente las palabras adecuadas para contárselo todo. Nos sentamos en un banco de la Casa de Campo y me observó con cierto interés.
-No puedo más-le dije arañándome el brazo izquierdo. Era un truco que tenía para no morderme las uñas.
-¿Con qué no puedes más? habla claro.
Suspiré profundamente. No quería seguir hablando, pero ya había empezado y no podía parar.  
-Con él. Me está volviendo loca.
Mi amiga alzó una ceja.
-Tía, si a penas le conoces-pero a penas hubo dicho aquello se calló pues vio mi cara y supo que no había ido por buen camino-Pero ¿ha hecho o dicho algo para que...?
-No hace falta. Su sola presencia hace que tenga taquicardia-hice una pausa para tomar aire-no puedo dejar de pensar en él, tía. No sé qué me está haciendo.
Mi amiga me puso la mano en la espalda para darme ánimo. La miré,con los ojos llenos de lágrimas. Siempre he sido muy sensible y a la mínima que algo me preocupa o me angustia se me saltan las lágrimas.
-Tranquila-me dijo mi amiga-a ver ¿cómo sabes que no es un simple enamoramiento? un encoñamiento, como tú lo llamas.
En eso tenía razón. Sonreí a duras penas y volví a mirarla. Tardé un rato en responder.
-No lo sé-dije-y creo que nunca llegaré a saberlo. Pero ya me he encoñado antes por otros tíos y no me siento igual. Pienso en él a todas horas, no puedo concentrarme cuando estoy en clase. Es la primera persona en la que pienso cuando me levanto y la última persona en la que pienso cuando me acuesto. Siempre he sido muy egoísta ¿sabes? pero creo que él me importa más que yo misma. Si hasta accedí a ver una película de miedo por él. Sé que no es un gesto tan noble, porque solo es una simple película. Pero ¿sabes la de discusiones que yo he tenido con mi familia porque yo era siempre la que elegía las películas? Por él soy capaz de tener cientos de pesadillas.
Mi amiga rio. No era mi intención hacerla reir pero su risa me hizo reir a mi. Me sequé las lágrimas y nos mantuvimos en silencio durante un rato.
-¿y qué vas a hacer?-me preguntó ella de pronto. Esa era la pregunta que más temía y posiblemente, la que más me dolía.
-Nada.
-¿Nada?
-Nada-repetí.
-¿Por qué?
-¿Qué quieres que haga?
-No sé... ya va llegando la hora de que cojas las riendas de tu vida. Declárate.
La miré como si hubiera perdido el juicio.
-¿Estás loca?
-Pero a ver ¿cual es el problema?
-El problema es que va a pensar que soy una niñata inmadura, que se enamora a la primera de cambio. Además... le prefiero como amigo que como novio... la amistad si es de la buena suele durar para siempre.El amor no. El amor es efímero y se puede romper por cualquier cosa. Y no soportaría perderle.
-¡Dios! le das mil vueltas a todo.
Tenía razón, Yo era conocida por darle vueltas a todos los problemas, por muy pequeños que fueran.
Mientras mi amiga me miraba con gesto de no entenderme y sacudía la cabeza mi móvil comenzó a vibrar en mi bolsillo. Se trataba de un mensaje de whatsapp. Mi corazón comenzó a latir con fuerza dentro de mi pecho. Dios, era él.

Hola, si te parece tengo un plan mejor para este finde; peli en mi casa ;)

Se lo mostré a mi amiga y ella alzó las cejas varias veces como diciendo "este quiere tema contigo". Yo sonreí y comencé a escribirle un mensaje. Después de cinco minutos de escribir y borrar finalmente le di a enviar.

Vale :) guay

-¿Te has tirado media hora solo para eso?-me dijo mi amiga observándome-va a pensar que estás desesperada.

Guay. Pues dime cuáles te gustan y me las descargo. 

Al cabo de media hora le mandé una de cada, mientras mi amiga cotilleaba por encima de mi hombro.

 -Madre mía. Tengo clarísimo que le gustas. Ten cuidado a ver si te va a violar.
 -Hala-la miré con los ojos abiertos como platos.
-Lo digo en serio.
Suspiré y miré al frente donde los niños jugaban en los columpios. Sonreí. ¿Qué pasaría el domingo? Estaba segura de que solo veríamos una peli. De todas formas, estaba deseando que llegase ese día para averiguarlo.



Continuará...










2 comentarios:

  1. Hola! Que interesante, me ha gustado mucho. Estaré atenta a la continuación, jejeje. Besos!

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    1. Hola. Gracias :D la parte suguiente ya está publicada. Se titula CERCA. Besos.

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